He aquí un texto que Genius y yo hemos escrito en conjunto, ha sido una experiencia impresionante, gracias, Genius, me has ayudado y comprendido, te has fundido en el texto como pocas personas saben y me has dejado con la boca abierta y lágrimas en los ojos… eres magnífico como escritor y como persona.
A veces esperamos aquellas respuestas que quizá ya sabemos, pero que simplemente no podemos recordar, y esperamos a que alguien venga a nosotros y nos resp
onda, nos cuente en pocas palabras… “¿qué es?, ¿cómo es?” y responda a otras dudas más, la mayoría de las veces lo que ocurre es que nos volvemos ciegos y no queremos asumir lo que vemos y esperamos que la otra persona nos diga la verdad, o por el contrario nos apoye en nuestra ceguera.
Las personas que marcan nuestra vida y acarician nuestra alma y corazón, acostumbran a tener dichas respuestas, que a su manera nos hacen llegar, y que resuelven no todas nuestras dudas, pero en si una parte de ellas…” Dime algo, cuéntame qué es, cómo es…dime algo…”
-Ella: No me duelas, no me mates, toma, te doy el corazón que intentaste robarme, nos quedarán tantos amaneceres por recordar, tantas heladas noches y cálidos atardeceres por vivir…
-Él: No ha sido opción mía me ha ganado el amor, dame tu corazón a cambio de no robarlo, y lo llevaré conmigo siempre, nos quedaran las noches, los atardeceres, el amanecer, nos quedará todo aquello que juntos decidimos hacer…
-Ella: Yo tenía esa constancia, esas ganas de triunfar, pero ¿qué decirte? se me fueron con tu corazón, dime, después de este tiempo, cómo me ves, si el sabor de mis lágrimas es el mismo o ya no queda agua que derrochar.
-Él: Siempre ha sido así, tú con constancia, con ganas, y yo con espontaneidad, que me dices, que te digo yo! si lo que menos he querido es que se deshojen de tus ojos las lágrimas que un día fueron de felicidad
-Ella: Tu mirada ilumina mi camino, sueño con una vida a tu lado, la necesidad de beber me lleva hacia tu boca, placer prohibido nacido de la pasión…
-Él: Sí mi mirada ilumina es que la fuente de luz eres tú, yo a tu lado tengo una vida de sueño, y me has y te he bebido, tantos días, tantas noches, en el recuerdo, en el placer, en la pasión que pudo ser y que no fue…
-Ella: Ámame todas las noches, necesito tu mano para seguir, liberaré de sus cadenas a este sentimiento oculto que lucha por decir las palabras mágicas… “te quiero”.
-Él: Te he amado desde un principio, aún sin que estuvieras aquí, y me has tomado de la mano, para seguir, y para llevarme contigo, a tu lado, y se ha roto el maleficio que ha atado con cadenas las palabras que uno espera de los labios de su amada oír, y cuando dices te quiero, yo diré te amo…
Con un poco de suerte puede aparecer en nuestra vida alguien que conozca nuestros sentimientos, que los haya vivido, que incluso aún los guarde, y son esas personas las que consiguen responder a nuestras dudas, incluso nos pueden acoger en su dolor y explicarnos cómo lo superaron o redujeron a un mínimo que pudieran sobrellevar.
Probablemente la mayoría de respuestas que nos dan aquellas personas especiales estén siempre no sólo en nuestra mente, sino también en nuestro corazón…bendiciones…