“Si pensamos que esta vida es fruto del azar nos sentiremos libres, no habrá a quién rendir cuentas cuando llegue la hora, pero todo terminará aquí, igual que comenzó, de forma fortuita y casual, en cambio, si crees en que alguien podrá salvarte pensarás que en la otra vida podrás redimirte de esta, aunque a mi parecer sólo tú y tu conciencia sois responsables de ello.
El cualquier caso, si un día existió un dios, su sangre cayó a la Tierra tiñéndola de negro, pues está tan manchada y sucia como la del resto de los mortales.”

Noviembre 17, 2008 en 12:05 am |
que palabras mas profundas!
sinceramente no se que responder al respecto!
O.o
espero que estes bien!
^^
saluditos!
Noviembre 17, 2008 en 6:38 am |
Pues si…de haber un juicio final..”Dios” tendría que presentar cargos contra si mismo.
Por tolerar lo intorable…y no ser un caballero.
Un saludo entre gardenias…capitana
Noviembre 17, 2008 en 10:26 am |
En mi ateismo… pienso que no somos mas que las consecuencias de nuestros actos… pero parece que nos empeñamos en teñirlo todo de negro…ojalá algún día cambiemos de color.
Un saludo
Noviembre 17, 2008 en 11:19 am |
Pensar en dioses me genera inqietud, pienso que con ello lo que realmente hacemos es echar las culpas a “otro” de nuestros errores e indignidades. Creo como jagovi que nuestra vida y lo qe somos es el resultado de nuestros actos y que, si metemos en medio a un dios, sea el que sea, intentamos no afrontar nuestras debilidades y no sentirnos responsables.
Para empezar la semana, esto es lo que se me ocrre jejeje.
Saludos
Noviembre 17, 2008 en 11:42 am |
La humanidad es el Dios de sí misma, encargada de mortificarse por sus propios pecados. Lástima que acabe arrastrando a aquello que no tiene culpa de nada. Pero ya se sabe: lo justo no es precisamente lo más común.
Noviembre 17, 2008 en 9:38 pm |
Tienes razón mi dulce Capitana: no hay nada mayor libertad que pensar que nuestros actos germinaron en la fértil tierra de la casualidad. Este supuesto forja la ilusión que nuestros actos, azarosos por definición, no son susceptibles de castigo en la medida que fueron producto de los eventos…
Noviembre 18, 2008 en 9:06 am |
Leí esta entrada desde el principio y aún no te había comentado nada, y es porque me cuesta hablar de dioses, me cuesta ponerme en un lado o en otro porque a veces dudo de si creo en alguno (no practico ninguna religión, aunque una vez lo hice)… Pero independientemente de lo que yo crea o deje de creer me ha sorprendido muy gratamente tu texto, tu forma de decirle al mundo que basta de hipocresía y doble moral, que cada cual es responsable de lo que hace y hice, que para bien o para mal estamos tan solos como llegamos, porque nos sentimos solos desde el primer momento de nacer, y cuando por fin aprendemos a saborear nuestra soledad, todos los colores se dibujan de nuevo.
Un abrazo enorme mi reina (cada comentario tuyo es para mí un soplo de aire fresco, qué haría yo sin ti, muchísmas gracias, te aprecio mucho y tenía que decírtelo aquí)
Noviembre 18, 2008 en 9:07 am |
((dice y no hice, perdona, soy un desastre; muchos besos))
Noviembre 18, 2008 en 5:57 pm |
me ha gustado el post, sabés algo quizá nosotros creemos mucho en lo que el ser humano dice, yo por mi parte siempre he dicho algo: Dios no me obligues a creer que existes, se que existes porque amanece…
“*Decia alguien por ahi: Creer en Dios es una opción genial, un regalo que sólo al mismísimo Dios se le hubiera podido ocurrir concedérnoslo. Sólo a Dios se le ocurre ser tan humilde para dejarnos pensar que seremos capaces de ponerle nombre a todo, solo a Dios se le ocurre vivir en la sutiliza, convertir los milagros en imperceptibles acontecimientos, disfrazarse de sonrisa, sólo a Dios se le ocurriría dejarnos creer que fuimos expulsados del paraíso.
En realidad hizo algo peor, nos dejó a cargo del paraíso… y debe estar observando boquiabierto como envenenamos el aire que respiramos, la comida que comemos, el agua que bebemos, cómo destruímos, los ríos y los árboles (esto último será por el trauma infantil que nos provocó la manzana esa que estaba tan prohibida que no pudimos resistirnos y la cogimos)…
Eso sí, si alguna costumbre hemos conservado de nuestra etapa de asalta huertos ha sido la de cubrirnos todas las partes que ofenden, excitan, atraen, repelen…*”
me has recordado mucho a un verso de una canción:
Is there ever any wonder why we look to the sky?
Search in vane?
Asking why?
All alone?
Where is God?
Looking down?
We don’t know?
Muchas gracias por siempre regalarnos otras perspectivas, otras maneras de ver nuestras distintas naturalezas…Bendiciones..
Noviembre 18, 2008 en 10:29 pm |
Qué fuerte!
Como dijo Ramon de Campoamor: “Y es que en este mundo traidor, no hay verdad ni mentira: todo es según el cristal con que se mira”
Un abrazo
Yeli
Noviembre 20, 2008 en 1:20 am |
hola mi capi!!!!1 que hay de nuevo mi estimada… sabes he tenido un buen de trabajo pero doy gracias porque lo tengo…..fijate hoy miercoles jueves y viernes estare otra ves en capacitacion todo el dia…pero en este momento es de noche y aqui estoy saludandote……..
que buen post pusiste muy llegador…
y de que vamos a rendir cuentas las vamos a rendir…….
saludos
un beso
Noviembre 23, 2008 en 11:08 am |
Como dice la frase: Dios está en todas partes.
Noviembre 23, 2008 en 3:02 pm |
Los que creen en la reencarnación piensan que nuestra alma está en un continúo aprendizaje. Vuelve a la tierra una y otra vez para aprender, para mejorar, y repite aquello en lo que se ha atascado la última vez…Imagínate en lo que pienso cada vez que me rompen el corazón, o cada vez que cambio de trabajo porque en la entrevista me engañaron…La próxima vez que venga a la tierra, quiero ser….
Un besote guapa, veo que somos much@s los que nos hacemos preguntas profundas estos días.
Noviembre 23, 2008 en 7:22 pm |
Para mí, Dios murió el día en que nací.
Un beso.