Te alejaste en la noche
como una vulgar ladrona
de sueños y sentimientos.
Me desperté al no sentir tu piel
pegada a la mía,
pero ya era demasiado tarde.
Maldita sea la vida sin tus besos
de los que quiero beber cada día.
Te alejaste en la noche
como una vulgar ladrona
de sueños y sentimientos.
Me desperté al no sentir tu piel
pegada a la mía,
pero ya era demasiado tarde.
Maldita sea la vida sin tus besos
de los que quiero beber cada día.
Quién es la dueña de mi sombra,
la que aguarda en la cama
las noches y la madrugada
cuando el sueño no me deja descansar.
Busco en la noche tus labios
y me asalta el temor
de no poder encontrarlos.
Quién me abraza
cuando mis ojos llorosos
reclaman una historia
que jamás de completó.
Busco en la noche tus labios
y me asalta el temor
de no poder encontrarlos.
Quién es la que lleva la esperanza
a mis sueños de añoranza
y cree que mis deseos
son fruto de la casualidad.
Busco en la noche tus labios
y me asalta el temor
de no poder encontrarlos.
Porque jamás te cansas
de aguantar mis historias
que no conducen a nada
y me llenan de temor.
Busco en la noche tus labios
y me asalta el temor
de no poder encontrarlos.