Este post va dedicado a Fiebre, que me pidió que con las frases que están entre comillas hilase un texto que además hablara sobre las personas que, como ella, saben ver la vida con alegría, sin esperar más de lo que tienen.

“Sola, silenciosa, triste, apoyada en la pared… abres la puerta cauteloso, te acercas a mí, te miro con temor, muchas veces no sé lo que estás pensando, esos ojos… esos ojos me descolocan, tan profundos, tan intensos, a veces no los comprendo y eso me hace temer que un día te alejes, me gustaría decirte “piérdete en mi soledad y huye conmigo de ti”, iríamos a un lugar apartado del mundo, dónde, relajados, pudieses abrirte a mí, decirme lo que sientes en cada instante, tú ya me conoces, lo sabes todo de mí, “ven a conocer el miedo que te tengo”, el miedo a no saber leer tus gestos, a que otra persona sea capaz de hacerlo, a que sea eso lo que necesites…
No, no quiero pensar en eso, ¿para qué hacerlo pudiendo dormir esta noche entre tus brazos?, abrázame, ámame, devoraré los días a tu lado como si fuesen un regalo, si estás conmigo será por cómo soy, porque me quieres, me levantaré cada día y con lo que tenga forjaré una nueva ilusión, no quiero arrepentirme de nada, no quiero desperdiciar la vida llorando, volaré como aprendí a hacerlo, saborearé cada día, cada amanecer y anochecer, el Sol broncea nuestras pieles y las estrellas nos ayudan a guiarnos.
Por ti seré libre, por mí seré feliz, por el mundo que me rodea haré que cada una de mis sonrisas sea sincera.”
Espero que sea lo que me has pedido, era un poco difícil juntar esas dos frases tan tristes, con un sentimiento de alegría, para mayor grado de empatía (xD) he escrito las frases en el mismo tiempo verbal y persona en los que me las diste.