julio 10, 2017

Siempre he tenido problemas para integrarme en grupos de gente a nivel de amistad. Cuando comencé a trabajar en mi actual puesto me llevaba muy bien con mis compañeros dentro del ámbito laboral, pero sin llegar a más. Hace un año aproximadamente, llegó un nuevo compañero, de esos que te hacen la vida más fácil y más difícil a la vez y como era de estas personas alegres y agitadas, empecé a llevarme genial con él. Después de esto, el resto del grupo hizo piña con nosotros y ahora sé que puedo llamarles “amigos”.

Hicimos una cena para despedir a mi alegre y agitado amigo porque cambiaba de ciudad y me enteré, gracias a un becario que lleva aquí unos meses y que se encuentra en otro departamento, que tienen un grupo de chat para hablar y salir.

Sé que ya estoy mayor para estas cosas tan tontas, pero la verdad es que me sentí mal. Es una espina clavada que he tenido toda la vida, la dificultad para conseguir amistades y mantenerlas, quizá por eso me moleste. Quizá porque me he esforzado más que ellos intentar que quedar a tomar una cerveza o salir a comer. Tal vez me sienta idiota porque sé que nunca me van a preguntar cómo me va la vida. Nada ha cambiado, sólo el sentirme estúpida. A veces me pregunto si no soy capaz de comprender la palabra “amistad” como debería, ¿he sido tu compañera, tu amiga, la chica a la que querías follarte y no pudiste? ¿es así como se acaba todo? Lee el resto de esta entrada »


julio 6, 2017

Si tienes que escoger entre dos planes, elige siempre el que genere una historia que contar.


julio 5, 2017

El otro día leí un texto en un blog. Explicaba que cuando una persona se va de tu vida es porque ya habéis aprendido todo lo posible el uno del otro y es necesario continuar. También decía que las personas que se quedan en tu vida son aquellas con las que se puede aprender el uno del otro al mismo tiempo.

Me pareció muy bonito, me gustaría poder creerlo, ¿pero qué pasa cuando los dos se quedan con ganas? ¿con ese sentimiento de no estar completo? ¿con la sensación de que casi has llegado, pero no lo has conseguido?

Así me siento yo contigo, tanto tiempo y tan poco, como si hubiera pasado en un soplido, como si no nos hubiera dado tiempo a nada. Nos dimos la vuelta sin mirar atrás y me faltaron tantas cosas, Jesús… Y aún necesito aprender a vivir sin ti, a no pensar en ti, a no preguntarme cómo estarás. Tanto tiempo y tan poco.

¿Y por qué ahora? Ni yo misma lo sé. Es como el sueño que tuviste donde yo te llamaba. Es un pensamiento recurrente (más de lo normal), es lo que no me atrevo a decirte. No me siento capaz de dejarte ir de mi vida para siempre.


julio 1, 2017

Hoy estabas nuevamente celoso de él. No te has dado cuenta de que es un niño mimado, de padres ricos, de novia rica, que no tiene necesidad de ahorrar un euro.

Tampoco te has fijado que lo más cercano a tener amigos para mí han sido ellos, pero que yo sólo he sido su compañera de trabajo. Ni tan siquiera he conseguido reunirlos para tomar una cerveza. Ellos tienen su vida y amigos, no necesitan nada de mí. Simplemente no hay hueco para otra tonta más.

Y qué te voy a decir de mí, si ya me conoces. Sólo soy una persona tímida y avergonzada de sí misma, incapaz de relacionarme con la gente, insegura… y ya está. Nadie quiere eso cerca y por eso estamos aquí.

Celoso de que me enamore de otro. Celoso… en ocasiones parece que no me veas.


junio 30, 2017

Se acabó. Me has dado un último abrazo, ni tan siquiera un beso y así ha terminado. Una nueva etapa empieza para ti. Supongo que detrás de todas esas risas y tardes que pasamos juntos ha habido algo más. Ayer me diste un beso en la cabeza cuando estábamos solos y eso fue porque quisiste, me sorprendí y me respondiste con un “no me he equivocado”.  Sé que para ti no fue nada, pero me da igual, para mí sí tiene significado.

Otros se alegran de que te vayas, pero yo he perdido a una persona importante en mi vida, de esas que allá donde van cambian las cosas. Me prometí no estar triste porque me siento feliz por ti, pero lo estoy, me siento ahogada y no se lo puedo contar a nadie. A partir de ahora, tal y como dijiste, “ya no seremos amigos”.  Muchas veces has sido innecesariamente cruel conmigo. Me hubiera gustado decirte una vez más cuánto te quiero y cuánto te odio, aunque sé que tampoco así me habría quedado a gusto.


junio 26, 2017

Hoy eché a volar, sobre las copas de los árboles planeando me di cuenta de que una sombra me seguía. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.

No volveré a estar sola, siempre estará detrás de mí. Da igual las decisiones que tome a partir de ahora, ya no hay marcha atrás. Pudiste elegir y escogiste tu egoísmo, pudiste decidir y no lo hiciste bien, en ambos casos te habrías arrepentido, qué me vas a contar a mí. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.

En realidad, si lo piensas, nada habría estado bien. Una vez te pringas de barro hasta las rodillas, ya sólo te puedes hundir. Como un cuervo te sigue, marchitando todo sentimiento de alegría, no puedes fingir ceguera ante tu sentimiento de pena. Si te sientes con fuerza, tal vez un día me cuentes qué se siente. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.

Ven a arrepentirte al infierno, una vez has caído ya no puedes salir. Si puedes explícame porque todavía sueñas con ello. No parece sano despertar cada día entre sudores fríos y temblando. No parece normal lo que sientes, no parece normal lo que eres. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.


junio 25, 2017

A pesar de que hemos dejado de “vernos”, siempre he sentido que estabas conmigo y que incluso ahora mismo podría hablarte y sé que me responderías. Lamento no haberlo comprendido en su momento, debería haberlo hecho porque te necesitaba.

Recuerdo una vez que te pedí consejo y me respondiste que quizá esa fuera la única vez que probablemente te pediría ayuda. La volví a necesitar y no comprendí que estabas ahí, como siempre. Eso me duele más que el hecho de que no estuvieras. Podría haberte pedido ayuda. Es malo ser de esas personas incapaces de expresar sus sentimientos, todo el mundo te lo echa en cara, no profundizas en las personas y te vuelves demasiado literal.

Me pregunto qué sentirás tú.