junio 30, 2017

Se acabó. Me has dado un último abrazo, ni tan siquiera un beso y así ha terminado. Una nueva etapa empieza para ti. Supongo que detrás de todas esas risas y tardes que pasamos juntos ha habido algo más. Ayer me diste un beso en la cabeza cuando estábamos solos y eso fue porque quisiste, me sorprendí y me respondiste con un “no me he equivocado”.  Sé que para ti no fue nada, pero me da igual, para mí sí tiene significado.

Otros se alegran de que te vayas, pero yo he perdido a una persona importante en mi vida, de esas que allá donde van cambian las cosas. Me prometí no estar triste porque me siento feliz por ti, pero lo estoy, me siento ahogada y no se lo puedo contar a nadie. A partir de ahora, tal y como dijiste, “ya no seremos amigos”.  Muchas veces has sido innecesariamente cruel conmigo. Me hubiera gustado decirte una vez más cuánto te quiero y cuánto te odio, aunque sé que tampoco así me habría quedado a gusto.


junio 26, 2017

Hoy eché a volar, sobre las copas de los árboles planeando me di cuenta de que una sombra me seguía. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.

No volveré a estar sola, siempre estará detrás de mí. Da igual las decisiones que tome a partir de ahora, ya no hay marcha atrás. Pudiste elegir y escogiste tu egoísmo, pudiste decidir y no lo hiciste bien, en ambos casos te habrías arrepentido, qué me vas a contar a mí. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.

En realidad, si lo piensas, nada habría estado bien. Una vez te pringas de barro hasta las rodillas, ya sólo te puedes hundir. Como un cuervo te sigue, marchitando todo sentimiento de alegría, no puedes fingir ceguera ante tu sentimiento de pena. Si te sientes con fuerza, tal vez un día me cuentes qué se siente. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.

Ven a arrepentirte al infierno, una vez has caído ya no puedes salir. Si puedes explícame porque todavía sueñas con ello. No parece sano despertar cada día entre sudores fríos y temblando. No parece normal lo que sientes, no parece normal lo que eres. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.


junio 25, 2017

A pesar de que hemos dejado de “vernos”, siempre he sentido que estabas conmigo y que incluso ahora mismo podría hablarte y sé que me responderías. Lamento no haberlo comprendido en su momento, debería haberlo hecho porque te necesitaba.

Recuerdo una vez que te pedí consejo y me respondiste que quizá esa fuera la única vez que probablemente te pediría ayuda. La volví a necesitar y no comprendí que estabas ahí, como siempre. Eso me duele más que el hecho de que no estuvieras. Podría haberte pedido ayuda. Es malo ser de esas personas incapaces de expresar sus sentimientos, todo el mundo te lo echa en cara, no profundizas en las personas y te vuelves demasiado literal.

Me pregunto qué sentirás tú.


junio 21, 2017

Ella no era pasiva, pero se sentía apagada porque conocía los pensamientos de los que la rodeaban. No le apetecía escuchar más críticas, pero tampoco sentir que su tiempo de decisión hubiera terminado para siempre. Sus intenciones nunca eran malas, pero a veces se sentía a gusto dejándose llevar por la vida, escogiendo su camino por las oportunidades del momento. Ella a veces se sentaba, cerraba los ojos, pensaba “¿qué quieres hacer?” y se dejaba guiar por su criterio. A ratos le gustaba estar tranquila, pero soñaba con el día en el que algún amigo la invitase a tomar una cerveza. Ella se sentía sola.


junio 16, 2017

– Arisca – le decía él

– Te odio – respondía ella

Entonces la tomaba en brazos y la sentaba en la mesa. Sus lenguas se entrelazaban, él le arrancaba las bragas y comenzaba el juego, así tal cual, hasta que no podían más y el sudor les goteaba por la espalda. Ya en la ducha ella se buscaba las Lee el resto de esta entrada »


junio 16, 2017

Ella miraba por la ventana todas las mañanas y soñaba con volar. Al rato llegaba el cartero y la despertaba de su ensueño con una nueva factura que pagar. Cogía a la perra y salía a caminar una hora tomando el aire fresco antes de que las calles se llenaran se gente. Él nunca la acompañaba.

Se sentía libre cuando nadie la miraba, cuando no destacaba y no conocía a las personas que la rodeaban. Se sentía bien de tener tiempo para ella. Tampoco es que siempre estuviera acompañada porque en realidad no tenía muchos amigos, pero tú ya me entiendes.

Ella se sentía alegre de caminar, hacer deporte, viajar, soñar, cantar con los cascos puestos, cuando no soportaba discusiones y de trabajar con sus compañeros, que le tenían cierto cariño, aunque no tanto como para relacionarse fuera del trabajo. No siempre es necesario pensar en el futuro. A ella le gustaba disfrutar de las cosas pequeñas.


¡No!

junio 12, 2017

Lo que me gustaría poder hablarte, poder contarte, sentirme libre para hacerlo… lo que me gustaría sentirte cerca… no se puede parecer más imbécil en la vida.

Al principio éramos dos, tú y yo, pero dejamos de serlo. No sé si fue el amor o la tontería de no tener que decidir. Nunca llegamos a vernos ni a abrazarnos. A veces el mundo es extraño, parpadeas y para ti ha cambiado de un día para otro. Alguien que se va, alguien que llega, una decisión puntual, un cúmulo de repeticiones, el haber agotado la paciencia, el ser paciente.

Hoy me quedo en la cama cinco minutos más…