Ella miraba por la ventana todas las mañanas y soñaba con volar. Al rato llegaba el cartero y la despertaba de su ensueño con una nueva factura que pagar. Cogía a la perra y salía a caminar una hora tomando el aire fresco antes de que las calles se llenaran se gente. Él nunca la acompañaba.

Se sentía libre cuando nadie la miraba, cuando no destacaba y no conocía a las personas que la rodeaban. Se sentía bien de tener tiempo para ella. Tampoco es que siempre estuviera acompañada porque en realidad no tenía muchos amigos, pero tú ya me entiendes.

Ella se sentía alegre de caminar, hacer deporte, viajar, soñar, cantar con los cascos puestos, cuando no soportaba discusiones y de trabajar con sus compañeros, que le tenían cierto cariño, aunque no tanto como para relacionarse fuera del trabajo. No siempre es necesario pensar en el futuro. A ella le gustaba disfrutar de las cosas pequeñas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: