octubre 13, 2017

Si es que no se puede estar triste a tu lado, siempre vienes a darme abracitos peludos y besitos babosos. Ya casi llevamos un año juntas, te quiero muchísimo, pequeña.

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septiembre 12, 2017

A ver cuándo inventan algo para el dolor de corazón, de ése que no se cura, ya sabes tú a lo que me refiero, al que todos sufrimos al menos un par de veces en la vida.

Parece que el entretenimiento de la gente sea buscar nuevas formas de tocar los cojones y mira que es sencillo estar bien, será que en la vida no hay cosas bonitas en las que centrarse, como para que no te dejen vivir tranquila.

A ver si esta semana empezamos con el deporte de nuevo. He tenido que dejarlo unos meses para darle tiempo a mi hija de cuatro patas a crecer, pero ya está enorme y yo lo echo de menos. Tengo intención de ponerme tops para salir, que tengo uno para estrenar.

 


agosto 21, 2017

Estés donde estés, esta noche te veré en mis sueños. Donde siempre te encontraba antes, donde no hay límites ni barreras, donde sólo te juzga tu conciencia. Esta noche serás mío, tal y como yo creo que te comportarías, tan parecido y tan diferente. Esta noche, como casi cada día desde entonces, dejaré de echarte de menos para estar contigo.


agosto 15, 2017

Cuando abraces a alguien, deja que esa persona te suelte primero.


julio 27, 2017

Ni contigo, ni sin ti.


julio 23, 2017

Tu cuerpo debajo del mío, tus manos en mi espalda, mi cabeza en tu pecho. Me gusta disfrutar de ese momento, independientemente de que ocurra todos los días desde que estamos juntos.


julio 10, 2017

Siempre he tenido problemas para integrarme en grupos de gente a nivel de amistad. Cuando comencé a trabajar en mi actual puesto me llevaba muy bien con mis compañeros dentro del ámbito laboral, pero sin llegar a más. Hace un año aproximadamente, llegó un nuevo compañero, de esos que te hacen la vida más fácil y más difícil a la vez y como era de estas personas alegres y agitadas, empecé a llevarme genial con él. Después de esto, el resto del grupo hizo piña con nosotros y ahora sé que puedo llamarles “amigos”.

Hicimos una cena para despedir a mi alegre y agitado amigo porque cambiaba de ciudad y me enteré, gracias a un becario que lleva aquí unos meses y que se encuentra en otro departamento, que tienen un grupo de chat para hablar y salir.

Sé que ya estoy mayor para estas cosas tan tontas, pero la verdad es que me sentí mal. Es una espina clavada que he tenido toda la vida, la dificultad para conseguir amistades y mantenerlas, quizá por eso me moleste. Quizá porque me he esforzado más que ellos intentar que quedar a tomar una cerveza o salir a comer. Tal vez me sienta idiota porque sé que nunca me van a preguntar cómo me va la vida. Nada ha cambiado, sólo el sentirme estúpida. A veces me pregunto si no soy capaz de comprender la palabra “amistad” como debería, ¿he sido tu compañera, tu amiga, la chica a la que querías follarte y no pudiste? ¿es así como se acaba todo? Lee el resto de esta entrada »