julio 6, 2017

Si tienes que escoger entre dos planes, elige siempre el que genere una historia que contar.

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julio 5, 2017

El otro día leí un texto en un blog. Explicaba que cuando una persona se va de tu vida es porque ya habéis aprendido todo lo posible el uno del otro y es necesario continuar. También decía que las personas que se quedan en tu vida son aquellas con las que se puede aprender el uno del otro al mismo tiempo.

Me pareció muy bonito, me gustaría poder creerlo, ¿pero qué pasa cuando los dos se quedan con ganas? ¿con ese sentimiento de no estar completo? ¿con la sensación de que casi has llegado, pero no lo has conseguido?

Así me siento yo contigo, tanto tiempo y tan poco, como si hubiera pasado en un soplido, como si no nos hubiera dado tiempo a nada. Nos dimos la vuelta sin mirar atrás y me faltaron tantas cosas, Jesús… Y aún necesito aprender a vivir sin ti, a no pensar en ti, a no preguntarme cómo estarás. Tanto tiempo y tan poco.

¿Y por qué ahora? Ni yo misma lo sé. Es como el sueño que tuviste donde yo te llamaba. Es un pensamiento recurrente (más de lo normal), es lo que no me atrevo a decirte. No me siento capaz de dejarte ir de mi vida para siempre.


julio 1, 2017

Hoy estabas nuevamente celoso de él. No te has dado cuenta de que es un niño mimado, de padres ricos, de novia rica, que no tiene necesidad de ahorrar un euro.

Tampoco te has fijado que lo más cercano a tener amigos para mí han sido ellos, pero que yo sólo he sido su compañera de trabajo. Ni tan siquiera he conseguido reunirlos para tomar una cerveza. Ellos tienen su vida y amigos, no necesitan nada de mí. Simplemente no hay hueco para otra tonta más.

Y qué te voy a decir de mí, si ya me conoces. Sólo soy una persona tímida y avergonzada de sí misma, incapaz de relacionarme con la gente, insegura… y ya está. Nadie quiere eso cerca y por eso estamos aquí.

Celoso de que me enamore de otro. Celoso… en ocasiones parece que no me veas.


junio 30, 2017

Se acabó. Me has dado un último abrazo, ni tan siquiera un beso y así ha terminado. Una nueva etapa empieza para ti. Supongo que detrás de todas esas risas y tardes que pasamos juntos ha habido algo más. Ayer me diste un beso en la cabeza cuando estábamos solos y eso fue porque quisiste, me sorprendí y me respondiste con un “no me he equivocado”.  Sé que para ti no fue nada, pero me da igual, para mí sí tiene significado.

Otros se alegran de que te vayas, pero yo he perdido a una persona importante en mi vida, de esas que allá donde van cambian las cosas. Me prometí no estar triste porque me siento feliz por ti, pero lo estoy, me siento ahogada y no se lo puedo contar a nadie. A partir de ahora, tal y como dijiste, “ya no seremos amigos”.  Muchas veces has sido innecesariamente cruel conmigo. Me hubiera gustado decirte una vez más cuánto te quiero y cuánto te odio, aunque sé que tampoco así me habría quedado a gusto.


junio 26, 2017

Hoy eché a volar, sobre las copas de los árboles planeando me di cuenta de que una sombra me seguía. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.

No volveré a estar sola, siempre estará detrás de mí. Da igual las decisiones que tome a partir de ahora, ya no hay marcha atrás. Pudiste elegir y escogiste tu egoísmo, pudiste decidir y no lo hiciste bien, en ambos casos te habrías arrepentido, qué me vas a contar a mí. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.

En realidad, si lo piensas, nada habría estado bien. Una vez te pringas de barro hasta las rodillas, ya sólo te puedes hundir. Como un cuervo te sigue, marchitando todo sentimiento de alegría, no puedes fingir ceguera ante tu sentimiento de pena. Si te sientes con fuerza, tal vez un día me cuentes qué se siente. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.

Ven a arrepentirte al infierno, una vez has caído ya no puedes salir. Si puedes explícame porque todavía sueñas con ello. No parece sano despertar cada día entre sudores fríos y temblando. No parece normal lo que sientes, no parece normal lo que eres. Esa sombra es mi pecado, esa sombra es mi culpa.


junio 25, 2017

A pesar de que hemos dejado de “vernos”, siempre he sentido que estabas conmigo y que incluso ahora mismo podría hablarte y sé que me responderías. Lamento no haberlo comprendido en su momento, debería haberlo hecho porque te necesitaba.

Recuerdo una vez que te pedí consejo y me respondiste que quizá esa fuera la única vez que probablemente te pediría ayuda. La volví a necesitar y no comprendí que estabas ahí, como siempre. Eso me duele más que el hecho de que no estuvieras. Podría haberte pedido ayuda. Es malo ser de esas personas incapaces de expresar sus sentimientos, todo el mundo te lo echa en cara, no profundizas en las personas y te vuelves demasiado literal.

Me pregunto qué sentirás tú.


junio 21, 2017

Ella no era pasiva, pero se sentía apagada porque conocía los pensamientos de los que la rodeaban. No le apetecía escuchar más críticas, pero tampoco sentir que su tiempo de decisión hubiera terminado para siempre. Sus intenciones nunca eran malas, pero a veces se sentía a gusto dejándose llevar por la vida, escogiendo su camino por las oportunidades del momento. Ella a veces se sentaba, cerraba los ojos, pensaba “¿qué quieres hacer?” y se dejaba guiar por su criterio. A ratos le gustaba estar tranquila, pero soñaba con el día en el que algún amigo la invitase a tomar una cerveza. Ella se sentía sola.